¿Por qué los niños muerden? Cómo evitarlo.

Niño con dinosaruio para explicar por qué los niños muerden

Muchos padres y madres se preguntan ¿Por qué los niños muerden? ¿Es normal? Vamos a explicar por qué se produce esta situación y cómo evitarlo. Como siempre, lo haremos desde la disciplina positiva potenciando una crianza respetuosa.

Para poder explicarlo mejor, he decidido que es importante diferenciar entre dos etapas: los bebés y los niños hasta 3 años.

¿Por qué los bebés muerden?

Es común que los bebés muerdan. De hecho, no podemos esperar otro cosa ya que es algo propio de sus edad. Lo que sí tenemos que evitar es que dañen a personas de su alrededor o a nosotros mismos.

En esta etapa del desarrollo el bebé recibe todos los estímulos por la boca. Es lo que se conoce como la etapa oral. A través de introducir diferentes objetos en su boca, es capaz de apreciar formas, sabores y texturas. Además, es una parte fundamental para el desarrollo del lenguaje, pues fortalece sus músculos buco-faciales.

Bebé mordiendo una sandía

Pero vamos a la pregunta original, ¿por qué muerden los bebés a esta edad? Hay varias razones:

  • Para explorar con la boca y descubrir el mundo a través de ella.
  • Para tratar de calmar sus encías del dolor que les produce la dentición.
  • Por la incapacidad de controlar sus instintos.

Esta etapa se suele prolongar de los 0 a los 18 meses de vida, a veces incluso los 22 meses.

¿Por qué los niños muerden?

Cuando los niños mayores de 18 meses muerden, los motivos suelen ser diferentes. Para entender por qué los niños muerden cuando han pasado la etapa oral hay que tener en cuenta dos cosas. En este segundo periodo de la infancia los niños empiezan la socialización, pero todavía no tienen un dominio del lenguaje. De hecho, niños con alta tendencia a morder pueden estar relacionados con un retraso del lenguaje. Teniendo esto en cuenta, vamos a ver las razones de por qué los niños muerden:

  • Para llamar la atención en una escuela infantil en la que habiendo tantos niños, ellos ya no son centro de atención, como en casa.
  • Como método para conseguir lo que quieren. Por ejemplo, un juguete que tiene otro niño y no saben cómo pedirlo.
  • Puede ser una manera de descargar la tensión o la frustración que sienten ante un cambio de situación o ante una disciplina demasiado estricta. Al no tener las palabras para decir lo que sienten, lo descargan de esta manera.
  • Hay algunos casos en los que los niños muerden por imitación. Cuando empiezan en una nueva escuela infantil o en el parque y otro niño lo hace. Sin embargo, las madres y padres intentamos siempre recurrir a esta opción cuando nuestra personita es quien está mordiendo. Nuestros hijos siempre son los buenos, los listos y los guapos y la culpa es del resto. Te reto a que dejes esta opción de lado hasta que no hayas explorado el resto de posibles causas.

¿Qué hacer cuando los niños muerden?

Ahora que conocemos las posibles causas de por qué los niños muerden, necesitamos saber cómo reaccionar. No es fácil encontrarse en esa situación. Muchos adultos se sienten juzgados como padres cuando su personita agrede a otro niños o niña. Pero ahora ya sabes que los motivos de por qué los niños muerden, rara vez ponen en tela de juicio tus habilidades de crianza.

Si en cambio, es tu personita quien ha sido mordido, te pido que también leas esto para tener un poco de empatía. Hay personas que reaccionan mal ante estos ataques y culpan a los adultos. Sé de casos en que las madres han decidido cambiar a sus hijos de escuela infantil porque un niño había mordido a otro. En este caso, suelen pensar que la culpa es de las educadores, y nada más lejos de la verdad.

Por tanto, deja de buscar culpables y pon tus esfuerzos en buscar soluciones.

Actuar inmediatamente, con firmeza y calma

Ante una situación en la que nuestra personita está mordiendo, debemos reaccionar de manera inmediata, pero calmada. Nos acercaremos a él/ella y le diremos, mirándole a los ojos y hablando a su altura que morder no es aceptable. A continuación, le retiraremos de la actividad por un rato. Lo recomendable es como máximo un minuto por cada año que tenga el niño.

Reparar el daño del mordisco

Cuando desee volver a la actividad que estaba realizando, debemos invitarle a que repare el daño que ha hecho. Es una manera de hacerle responsable de sus actos. Eso se puede hacer de diferentes formas:

  • Pidiendo perdón. Esta opción no me gusta mucho porque muchos niños la utilizan como una palabra mágica que les permite hacer lo que les da la gana. Cuando es así, carece de valor. Si el niño es capaz de formas frases, le instaría a que dijera por qué pide perdón exactamente: “Perdón por hacerte daño”, “Perdón por moderte” o algo así. Pero debe salir del niño, no repetir la frase como un loro.
  • Dando un abrazo o un beso. Los niños no suelen guardarse rencor, por lo que en muchas ocasiones un buen abrazo ayuda a calmar a ambas partes.
  • Ayudando a curar. Tu personita puede ayudar a curar a la otra persona. Puede ayudar poniéndole agua o hielo para aliviar el dolor. O simplemente puede frotar la zona y recitar el “cura sana”.

Prevenir que vuelva a morder

Tras haber reparado el dolor y con la personita que muerde en estado de calma, es momento de prevenir. Como he dicho más arriba, nuestra personita necesita herramientas nuevas para solucionar situaciones de conflicto. Esa herramienta es tener el vocabulario adecuado. Por tanto, nuestra misión es darle las palabras que necesita para la siguiente vez. Este tipo de expresiones suelen solucionar el 90% de los conflictos a esa edad.

  • “¿Puedo coger ese juguete?”
  • “Ahora es mi turno.”
  • “No me gusta.”

Estar alerta y elogiar.

Finalmente, hay que estar alerta en situaciones similares del futuro para actuar antes de que suceda. Si vemos que el parque nuestro hijo/a está estirando de un juguete a otro niño, podemos recordarle las palabras que debe decir. Si las usa, tanto por propia voluntad, como inducido por nosotros, tenemos que elogiarle.

Debe ser un elogio preciso, para que se de cuenta de qué es exactamente lo que ha hecho bien. También debe ser formulado en positivo, para que sepan qué esperamos de ellos.

Ejemplos de qué elogios no son útiles:

  • Muy bien
  • Bravo
  • ¡Qué bien!
  • Fantástico
  • Genial

Ejemplos de elogios que sí son útiles:

  • Me alegra que lo pidas amablemente
  • ¡Muy bien! Estás pidiendo el juguete con tus palabras.

Conclusión

Como ves todas estas fórmulas y consejos descartan totalmente el uso de violencia. En la disciplina positiva la violencia física o verbal es inadmisible. En Son Personitas tratamos a los niños como personas, y por tanto, les damos el respeto que merecen. Generalmente, detrás de un mal comportamiento inadecuado hay una explicación. Suele ser algo que la personita aún no saber decir o hacer de la manera adecuada, por lo que es necesario tener paciencia y empatía. Espero que entender por qué los niños muerden en cada etapa te ayuda a empatizar mejor con ellos. Eso te permitirá actuar según los consejos que te he propuesto.

¿Ha mordido tu personita alguna vez? ¿En cuál de las dos etapas estaba cuando sucedió? ¿Cuál crees que fue el motivo de que mordiera? ¿Cómo actuaste? O tal vez por el contrario… ¿Ha sido tu personita morida alguna vez por otro? ¿Cuál era la situación? ¿Cómo reaccionaste?

Quiero conocer todas tus experiencias y opiniones sobre este tema. Puedes decírmelo en un cometario de esta entrada o en redes sociales. Son Personitas tiene página en Facebook, cuenta de InstagramPinterestTwitter y Google +. No olvides suscribirte para recibir todas mis novedades en el newsletter del blog, además de contenido exclusivo.

Gracias por leerme.

Créditos 
Imagen niño con juguete mordiendo  by Eddie Kopp on Unsplash
Imagen de bebé con sandía: on Visual Hunt.

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