Niños y niñas desarrollando la psicomotricicdad gruesa a través de ejercicios al aire libre

La psicomotricidad gruesa es la capacidad de hacer cambios de posición con nuestro cuerpo, de realizar movimientos amplios y mantener el equilibrio. La semana pasada ya expliqué qué es la psicomotricidad fina, por lo que esta semana haré lo mismo con la motricidad gruesa.

Qué es la psicomotricidad gruesa y qué esperar en cada etapa

Como he dicho más arriba, la psicomotricidad gruesa tiene que ver con los movimientos amplios del cuerpo. Por tanto, se refiere a los movimientos que realizamos con piernas, brazos y el torso. Para realizar estos movimientos necesitamos agilidad y equilibrio. Ejemplos de estos movimientos serían gatear, caminar, saltar o trepar.

En cada una de las etapas del desarrollo infantil podemos esperar diferentes habilidades. Cada niño o niña se desarrolla a diferente ritmo. A veces incluso, se saltan algunos estadios para llega a otros: por ejemplo hay niños que no gatean, aunque es recomendable. En cualquier caso, si tienes dudas sobre las capacidades de tu pequeño no dudes en consultarlo con tu pediatra. Aquí tenéis resumido en una infografía las habilidades que podéis esperar en cada etapa del desarrollo.

Infografía de las etapas del desarrollo de la psicomotricidad gruesa.

Por qué la psicomotricidad gruesa es importante

Hay varias razones por las que la motricidad gruesa es importante:

  • Es el paso previo a la motricidad fina. Es necesario tener el control de los movimientos de las partes largas de nuestro cuerpo antes de aprender los movimientos de precisión de las partes más concretas, como dedos y manos. Por tanto, para una buena motricidad fina, se requiere una buena motricidad gruesa.
  • Permite la exploración y por tanto, el conocimiento. A través del movimiento los bebés y los niños alcanzan mayor cantidad de objetos, y por tanto, pueden aprender a través de ellos.
  • Fomenta la autonomía. Cuando los niños pueden moverse por sí solos, son más independientes ya que pueden tomar más decisiones por sí mismo. Cuando mi personita aprendió a andar, empezó a mostrar un gran interés por los botones de la lavadora. ¡A mí jamás se me hubiera ocurrido que le pareciera tan fascinante!
  • Mejora de concentración, la atención y la creatividad. Por ello es tan importante que dejen moverse a los niños en las aulas y que no les obliguen a estar todo el rato sentados. Seguro que has visto a tus hijos pintar tumbados en el suelo. También notarás que una vez que han hecho ejercicio, vuelven más dispuestos para una actividad calmada que si no han tenido ocasión de moverse en absoluto.
  • Mayor rendimiento académico. De nuevo, el éxito escolar está ligado a las habilidades de nuestro hijos más que en sus conocimientos. Aquí podéis ver un estudio científico que lo demuestra.
  • Mejora su confianza. Los niños que son capaces de moverse con mayor facilidad se sienten más seguros a la hora de afrontar nuevos retos. Déjales que intenten trepar un árbol o que suben el tobogán del revés. Supervísalos dándoles sensación de confianza y anímales a que lo intentten por sí mismos.

Conclusión

Como véis hay numerosas razones para promover las habilidades motoras de nuestras personitas. La mejor manera suele ser retirarse un poco de la escena de manera que ellos lo hagan por sí mismos. En general, pueden aprender estas capacidades de forma natural siguiendo su instinto. En cualquier caso, prometo un futuro artículo lleno de ideas para fomentar la psicomotricidad gruesa de tus hijos.

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2 comentarios en “Psicomotricidad gruesa: etapas del desarrollo. Infografía

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